sábado, 4 de febrero de 2012

Franz Kafka - Un mensaje imperial




El Emperador –así dicen– te ha enviado a ti, el solitario, el más miserable de sus súbditos, la sombra que ha huido a la más distante lejanía, microscópica ante el sol imperial; justamente a ti, el Emperador te ha enviado un mensaje desde su lecho de muerte. Hizo arrodillar al mensajero junto a su cama y le susurró el mensaje al oído; tan importante le parecía, que se lo hizo repetir. Asintiendo con la cabeza, corroboró la exactitud de la repetición. Y ante la muchedumbre reunida para contemplar su muerte –todas las paredes que interceptaban la vista habían sido derribadas, y sobre la amplia y alta curva de la gran escalinata formaban un círculo los grandes del Imperio–, ante todos, ordenó al mensajero que partiera. El mensajero partió en el acto; un hombre robusto e incansable; extendiendo primero un brazo, luego el otro, se abre paso a través de la multitud; cuando encuentra un obstáculo, se señala sobre el pecho el signo del sol; adelanta mucho más fácilmente que ningún otro. Pero la multitud es muy grande; sus alojamientos son infinitos. Si ante él se abriera el campo libre, cómo volaría, qué pronto oirías el glorioso sonido de sus puños contra tu puerta. Pero, en cambio, qué vanos son sus esfuerzos; todavía está abriéndose paso a través de las cámaras del palacio central; no acabará de atravesarlas nunca; y si terminara, no habría adelantado mucho; todavía tendría que esforzarse para descender las escaleras; y si lo consiguiera, no habría adelantado mucho; tendría que cruzar los patios; y después de los patios el segundo palacio circundante; y nuevamente las escaleras y los patios; y nuevamente un palacio; y así durante miles de años; y cuando finalmente atravesara la última puerta –pero esto nunca, nunca podría suceder–, todavía le faltaría cruzar la capital, el centro del mundo, donde su escoria se amontona prodigiosamente. Nadie podría abrirse paso a través de ella, y menos aún con el mensaje de un muerto. Pero tú te sientas junto a tu ventana, y te lo imaginas, cuando cae la noche.

3 comentarios:

  1. Amigo, Este relato junto a "Casa Tomada" y "La Pajarera vacía" son tres pa' mi, de las cumbres (breves, y ya sabes aquello de lo breve....)de la literatura universal.
    "Un Mensaje Imperial" lo adapté al comic hará 25 años para la revista Rambla.
    Aparece en mi blog isidremonesart.blogspot.com
    Estaremos en contacto

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  2. Hola, Isidre. Kafka siempre me resultó revelador. Sobre todo El Castillo, en el que acentúa su concepción del mundo, la hondura de sus miedos y la indefensión del ciudadano frente a los sistemas madurados a lo largo del siglo XX. No había oído hablar de La pajarera vacía. Me pica la curiosidad. Y bueno, he visitado tu blog y qué puedo decir… ¿Simplemente la verdad? Eres un gran artista y que admiro sinceramente tu trabajo. Tu adaptación del mensaje imperial es una pequeña maravilla. ¿Tienes más adaptaciones de clásicos literarios?

    Gracias y hasta pronto.

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    Respuestas
    1. Oscar, "La Pajarera vacía" es un cuento maravilloso de Patricia Highsmith, publicado en un libro en español "11" Quizas el más conocido es " Cuando la Armada llegó a Mobile" pero la de la pajarera es el más inquitante, en la linea del surrealismo mágico de "Casa Tomada".
      A mi (quizas por pereza) me fascinan los cuentos cortos, este mes publico en una revista infantil catalana "Cavall Fort" una adaptación al comic de un cuento de Rodoreda.
      En la cabeza tengo, no adaptar, sino ilustrar con el texto completo las narraciones cortísimas de Kafka: Crumb y otros han abordado "La Metamorfosis" y otras, pero los cuentos cortísimos, "El timonel", La Partida"... estan inéditos.
      Tengo en mente hacer lo mismo con cuentos de "Pardo Bazan" y Bradbury" que estan más vigentes que nunca, la una por el tema vampírico y gótico, el otro por la politica actual (lee "El Peatón")
      Creo que superada la linea clara que nos aburrió 30 años,
      la estética de la novela gráfica actual (salvo ser superpeñazo en muchas ocasiones)no esta lejos de la libertad gráfica de mis cómics de los 70.
      Oscar, me gustaría hablar contigo sin hacerme pesado en el blog. contácta conmigo, porfa.
      "El Castillo" en una maravilla, y el estar inconcluso, lo hace mucho mejor.
      Otra cosa, Todos conocemos el Salinger del "Guardian en (entre) el centeno" pero lee cuando puedas sus 9 cuentos cortos.

      Isidre Monés

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